El combate intensificado entre Estados Unidos e Irán, el peligro de guerra más catastrófica y el sistema anticuado que impulsa esta locura y amenaza a la humanidad

Captura de pantalla del vídeo hecha pública por el Comando Central de Estados Unidos sobre el bombardeo de Irán el 8 de julio de 2026. Foto: CENTCOM

El 11 de julio, Irán anunció que había realizado disparos de advertencia contra varios buques que utilizaban rutas “no autorizadas” a través del estrecho de Ormuz y que cerraría el estrecho al tráfico marítimo por completo “hasta que cesara la injerencia estadounidense en la región”.

Más del 20 por ciento de los envíos mundiales de petróleo pasan por este estrecho canal, y las acciones de Irán desafiaron un ultimátum de Estados Unidos que le exigía anunciar públicamente la apertura del estrecho.

Poco después, las fuerzas armadas estadounidenses anunciaron que habían lanzado 140 nuevos ataques contra Irán en respuesta.

Esto ocurre mientras las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para un alto el fuego permanente se han estancado1, y Trump y el nuevo líder iraní, el ayatolá Mochtabá Jameneí, intercambiaron amenazas. Jameneí emitió un comunicado prometiendo vengar la muerte de su padre, el exlíder supremo asesinado por Estados Unidos e Israel. Trump, por su parte, amenazó con “destruir por completo” Irán si algo le sucedía y afirmó que “1000 misiles están listos y armados y apuntando a la República Islámica de Irán”.

Estos acontecimientos se producen tras los ataques estadounidenses más violentos desde que un alto el fuego temporal detuviera los combates el 8 de abril. En respuesta a los ataques iraníes contra varios petroleros, entre el 8 y el 9 de julio Estados Unidos atacó 170 objetivos, causando la muerte de al menos 14 personas e hiriendo a decenas más. Este ataque fue mucho más agresivo que la última ronda de ataques recíprocos entre Estados Unidos e Irán, que tuvo lugar entre el 25 y el 28 de junio2. El Cuerpo de Guardia Revolucionario iraní, por su parte, afirmó haber lanzado 85 ataques con drones y misiles contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania.

Esta violenta escalada estadounidense vino acompañada de amenazas belicosas y fascistas de Trump de atacar la infraestructura civil de Irán: sus puentes —”que podemos derribar”— y sus centrales eléctricas y plantas desalinizadoras — “Las destruiremos si es necesario”.

Que quede claro: Trump amenaza con cometer crímenes de guerra masivos contra Irán y su pueblo, así como con atentar contra la vida de millones de personas en la región y en todo el mundo. ¡Esto no debe considerarse mera bravuconería ni normalizarse!

Toda persona con conciencia debería condenar y oponerse a esta amenaza genocida.

Estados Unidos e Irán han mantenido un tira y afloja —con negociaciones y ataques militares recíprocos— sobre el significado y la aplicación del vago y ambiguo Memorando de Entendimiento (MdE) desde su firma el 17 de junio. Estos últimos ataques y contraataques evidencian las limitaciones del MdE para disimular la profunda división entre ambos países. La escalada de ataques podría marcar el inicio de una fase extremadamente violenta e inestable del conflicto, un conflicto que podría extenderse por toda la región y más allá, poniendo en peligro a millones de personas.

“La opresión no será erradicada por la fuerza opresora más terrible del mundo”—Bob Avakian

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán, que no representaba una amenaza inmediata para ninguno de los dos. Este ataque se llevó a cabo mientras Irán negociaba con Estados Unidos y aniquiló a casi toda la cúpula dirigente iraní. Este ataque constituyó una guerra ilegal según el derecho internacional, el crimen de guerra más grave.

El régimen fascista de Trump afirmó inicialmente que esta guerra tenía como objetivo liberar al pueblo iraní. La verdad, como escribe el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo Bob Avakian, es que: “La opresión no será erradicada por la fuerza opresora más terrible en el mundo”.

Esta guerra de Estados Unidos contra Irán no puede justificarse con la excusa de que el régimen islámico en Irán es en sí una fuerza terriblemente opresora. Sí, eso es cierto — es un régimen bárbaro que nosotros, los revolucionarios, hemos estado desenmascarando y al que hemos venido oponiéndonos enérgicamente, al tiempo que hemos venido apoyando firmemente la lucha del pueblo iraní contra este régimen durante las más de cuatro décadas que lleva en el poder. Pero lo siguiente también es cierto: Estados Unidos, desde su formación hasta la actualidad, ha cometido crímenes de guerra, y crímenes contra la humanidad, mucho peores que el régimen iraní podría siquiera imaginar cometer. (Bob Avakian, “El New York Times insiste en apoyar crímenes de guerra — cuando son “nuestros” crímenes de guerra”)

Humo procedente de un ataque aéreo contra edificios en Teherán, Irán, 2 de marzo de 2026.
El New York Times insiste en apoyar crímenes de guerra — cuando son  ‘nuestros’ crímenes de guerra”, de Bob Avakian   

Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, país con vastas reservas de petróleo y gas y ubicado en una ubicación estratégica clave, porque no estaba bajo el yugo estadounidense. Además, la República Islámica de Irán representaba un serio desafío para la dominación estadounidense del Oriente Medio, así como para Israel. Esta región, situada en la encrucijada de Europa, Asia y África, alberga rutas comerciales cruciales y más de la mitad de las reservas mundiales de combustibles fósiles. Por lo tanto, controlarla es fundamental para la dominación global de Estados Unidos.

En resumen, esta no fue una guerra con ningún propósito “noble” o justo, sino una guerra depredadora totalmente injustificada en busca de la dominación y saqueo imperialista.

El colapso del alto el fuego y del MdE y la amenaza de una guerra más amplia

Estados Unidos e Israel esperaban una victoria rápida y decisiva sobre Irán. Sin embargo, a pesar de la muerte y la destrucción causadas por sus 23.000 ataques con bombas y misiles, Irán no colapsó. En cambio, recurrió a métodos relativamente económicos y de baja tecnología para contraatacar, incluyendo ataques con drones y misiles contra Israel, contra bases estadounidenses en la región y, el de más impacto, bloqueando el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz. El bloqueo iraní causó estragos en la economía capitalista global.

Esto obligó a Trump y a Estados Unidos primero a declarar un alto el fuego el 8 de abril y luego a firmar un Memorando de Entendimiento (MdE) el 17 de junio. Este acuerdo otorgó a Irán cierto control continuo del estrecho, el levantamiento de las sanciones sobre la venta de petróleo iraní, un fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares y el fin de la guerra de Israel en el Líbano3.

Estas concesiones se consideraron muy favorables para Irán, hasta tal punto que Trump se topó con la oposición de otras fuerzas de la clase dominante, que lo consideraban “demasiado generoso con Irán”. La oposición incluyó a influyentes demócratas, republicanos partidarios de MAGA, así como Israel.

Ante esta oposición y en consonancia con los intereses imperialistas que impulsan a todos los sectores de la clase dominante estadounidense, el régimen de Trump, en particular, comenzó a violar sus promesas clave del MdE: otorgar a Irán cierto control sobre el estrecho, aliviar las severas sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y poner fin a la guerra y ocupación israelí del Líbano. (Las fuerzas israelíes siguen ocupando el sur del Líbano y continúan atacando y asesinando dentro del Líbano)4.

Mientras tanto, dentro de Irán, un sector de los nuevos gobernantes también se opone al alto el fuego por razones opuestas: que el memorándum otorgaba demasiado a Estados Unidos. Piensan que Irán debería defender con mayor agresividad sus intereses, aunque signifique una guerra continua con Estados Unidos5.

Sigue siendo posible que se alcance algún tipo de acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, por ahora, el alto el fuego y el MdE se han derrumbado de facto, y Estados Unidos e Irán están efectivamente de nuevo en guerra, con el régimen fascista de Trump aparentemente sintiendo la necesidad y la libertad de intensificar sus ataques, o incluso reanudar una guerra a gran escala con la que Trump amenaza y que esté aún más violenta y criminal que antes6.

Así pues, una vez más, un sufrimiento terrible e injusto se cierne sobre la vida del pueblo iraní, mientras la posibilidad real de una guerra mucho más amplia y espantosa se cierne sobre el Oriente Medio.

¿Y para qué? Para que los imperialistas estadounidenses puedan saquear y dictar sus dictados al mundo entero.

La locura de este sistema y la urgente necesidad de una revolución.

¿Tiene la humanidad que vivir con la pesadilla constante de guerras aparentemente interminables, el genocidio en Gaza y ahora esta guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y todo ello con el peligro siempre presente de una guerra nuclear?

¡No! Pero el problema es mucho más profundo que el ego de Trump, las ganancias sacadas con la guerra, Israel u otros acontecimientos y fenómenos a los que señalan muchas personas y fuerzas políticas. En cambio, la gente necesita “explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real”, como lo expone Bob Avakian, el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo, en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?

De NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE:

Abolir las armas nucleares, abolir por fin la guerra y abordar sistemáticamente la crisis ambiental

El nuevo gobierno socialista no desarrollará ni utilizará armas nucleares y dará pasos concretos y luchará decididamente por abolir las armas nucleares en todas partes, con el objetivo final de abolir finalmente las guerras entre seres humanos, con la abolición del sistema capitalista-imperialista, y todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión, que son la base de las guerras. Este nuevo gobierno socialista tomará acciones, de manera rápida, sistemática y efectiva, para abordar la crisis ambiental ya aguda y que se acelera rápidamente, con el objetivo de crear un mundo donde la humanidad de veras pueda ser el guardián digno de la tierra.

Todo esto no es solo un sueño o un deseo — es lo que es posible y necesario en pro de los intereses de las masas de personas en Estados Unidos y de la gran mayoría de la humanidad, y para el futuro de la humanidad en su conjunto.

Por todo eso existe una necesidad urgente, y nos atrevemos a exigir con audacia —y llamamos a todos aquellos que odien la injusticia y anhelen una sociedad y mundo en que las personas pueden florecer a plenitud y expresarse con mayor plenitud su humanidad, a sumarse en hacer esto una exigencia de millones y decenas de millonesde personas— una exigencia que por fin se puede hacer realidad por medio de la lucha decidida e intrépida de esos millones y decenas de millones de personas:

Es necesario abolir y desmantelar el sistema capitalista-imperialista y las instituciones de gobierno existentes en Estados Unidos — y reemplazarlos por un nuevo sistema socialista basado en la CONSTITUCIÓN PARA LA NUEVA REPÚBLICA SOCIALISTA EN AMÉRICA DEL NORTE.


NOTAS:

1. Estados Unidos e Irán anunciaron inicialmente un alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, el 8 de abril de 2026. Este se extendió posteriormente de forma indefinida y luego se formalizó como un acuerdo provisional de 60 días —un Memorando de Entendimiento (MdE)— el 17 de junio. Es este MdE sobre el que están negociando — y luchando . [volver]

2. Vea Estados Unidos e Irán intercambian una nueva ronda de ataques militares, lo que podría poner en peligro el alto el fuego y provocar una guerra más amplia, revcom.us, 1 de julio de 2026. [volver]

3. El MdE prometía “la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido en el Líbano, y el compromiso de no iniciar a partir de ahora ninguna guerra ni operación militar entre las partes, así como abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza entre ellas, y garantizar la integridad territorial y la soberanía del Líbano”. Estados Unidos no ha cumplido con ninguna de estas promesas. [volver]

4. Trita Parsi escribe: “Desde la perspectiva de Teherán, el [acuerdo negociado por Estados Unidos entre Israel y el gobierno libanés] da a Israel una ventaja significativa en cualquier posible reanudación de la guerra con Irán, una ventaja de la que carecía en febrero. Al permitir que las fuerzas israelíes permanezcan en zonas del sur del Líbano, el acuerdo parece contravenir el MDE  y, al mismo tiempo, modificar fundamentalmente el equilibrio militar”. [volver]

5. Parece estar gestándose una intensa lucha entre los gobernantes de Irán, incluso por la sucesión del Líder Supremo Alí Jameneí. Estas fuertes tensiones quedaron patentes durante las recientes ceremonias de duelo por Jameneí, cuando turbas atacaron y golpearon a importantes líderes gubernamentales — entre ellos principales negociadores. Es evidente que existe una facción dispuesta a arriesgarse a una guerra continua, incluso para utilizarla con el fin de fortalecer aún más su posición frente a otras facciones y para seguir oprimiendo a los millones de iraníes que detestan la forma de vida que el régimen les impone. Esto, a su vez, incrementa la volatilidad y el peligro de la situación. [volver]

6. Por ejemplo, Axios informa que el régimen de Trump “cree que tiene más margen para intensificar la situación porque cientos de buques petroleros han logrado salir del golfo a través del estrecho en las últimas semanas. Esto ha aliviado la preocupación dentro de la administración de que un nuevo enfrentamiento desencadenaría de inmediato un aumento importante en el precio del petróleo”. [volver]

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