cpimlm.org | 7 de enero de 2026
| El siguiente comunicado del Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta) fue publicado en cpimlm.org. La traducción al español es responsabilidad de comrev.co |

¡Enterraremos al asesino Jamenei y a todo el régimen clerical, saqueador, misógino y tirano de la República Islámica!
¡Romperemos las puertas de las prisiones! La cárcel es para los líderes y cabecillas políticos, de seguridad, militares y los saqueadores económicos de la República Islámica, ¡no para el pueblo!
¡Por el futuro de Irán, derrotaremos el proyecto fascista de Trump, del genocida Netanyahu y sus lacayos iraníes!
Junto con los pueblos del mundo, ¡lucharemos para liberar a la humanidad de todos estos enemigos de la humanidad y la naturaleza!
¡La República Islámica debe desaparecer!
Ahora, el rugido de ira tras 47 años de sufrimiento, opresión, pobreza y represión ha resonado en todo Irán. Innumerables personas, en una batalla desigual y furiosa, han mirado con desafío a sus opresores y, sin temor a la muerte, han clamado por la vida y la libertad. Los hijos de este país han salido a las calles para sobrevivir y tener una vida digna y humana, comprometiendo sus preciosas vidas como precio de esta liberación, derramando su sangre en la tierra. Estos sacrificios no serán olvidados y estos crímenes no quedarán sin respuesta.
El derrocamiento revolucionario de la República Islámica es una necesidad urgente para la mayoría de la sociedad. Una revolución que erradique todo el sistema de la República Islámica y establezca un sistema político, económico y social fundamentalmente diferente que responda a los intereses inmediatos y a largo plazo de nuestro pueblo oprimido y explotado. Una revolución que aplaste a estos criminales y a todo su aparato económico, burocrático y militar; una revolución que, apoyándose en la conciencia, la pasión, la fuerza y la participación de todo el pueblo, acabe con la pobreza y la opresión. Una revolución que no permita que los frutos del trabajo de millones de personas y los recursos de esta tierra sean monopolizados y controlados por una minoría de grandes capitalistas islámicos y no islámicos y sus amos imperialistas, para que también puedan controlar la vida cotidiana del pueblo y mantenerlo girando en la misma vieja rutina. ¡No! No lo permitiremos.
El derrocamiento revolucionario de la República Islámica es una prioridad urgente. Una revolución que rompa las puertas de las prisiones y libere a los combatientes encarcelados; que utilice su fuerza, coraje y conciencia para expandir y consolidar la revolución y construir un sistema socialista fundamentalmente diferente y nuevo. La cárcel no es lugar para estos seres queridos. La cárcel es el lugar de Jamenei y los líderes políticos, de seguridad, militares y los saqueadores económicos de la República Islámica, para que sean juzgados según los procedimientos judiciales más avanzados y progresistas después del establecimiento del futuro sistema socialista.
El derrocamiento revolucionario de la República Islámica es una tarea urgente. Pero no permitiremos que los malandrines del “Proyecto Pahlavi”, respaldados por el fascista Trump y el genocida Netanyahu, lleguen a Irán y sustituyan a los islamistas fascistas, dictando e imponiendo a la sociedad un programa que en esencia no difiere de la República Islámica y que no tiene ninguna relación con las necesidades básicas de nuestro pueblo, que fueron la fuerza motriz del actual levantamiento. No permitiremos que, en lugar del aparato de seguridad y represión de la República Islámica, un “SAVAK” [el servicio de inteligencia de la monarquía] vinculado al Basij [organización paramilitar de seguridad del régimen] y al Sepah [la guardia “revolucionaria” islámica] y bajo el liderazgo del “Mossad” encadene a los hijos de este país y se repita la historia del sometimiento.
Derrocamiento revolucionario de la República Islámica. Esta es una agenda urgente. Pero no permitiremos que Trump, el presidente fascista de Estados Unidos, determine nuestro destino, utilice nuestra lucha contra la República Islámica como pretexto para su imperialismo desenfrenado y mantenga a nuestra sociedad bajo el yugo y la esclavitud de las relaciones imperialistas de las que proviene nuestra actual miseria.
El derrocamiento revolucionario de la República Islámica. Esta es la agenda inmediata. Sin embargo, no permitiremos que los diversos “reformistas” y “transformadores” tanto de dentro como de fuera del gobierno, que, aterrorizados por la justa ira y la lucha del pueblo, prescriben “calma” y “compromiso” y llevan décadas engañando al pueblo y fomentando el compromiso con el orden antihumano de la República Islámica, ocupen un lugar destacado en esta situación crítica y peligrosa.
La República Islámica es un régimen teocrático, fascista y obsoleto, basado en el capitalismo dependiente del sistema capitalista-imperialista. En consecuencia, y por su propia naturaleza, ha basado su supervivencia en el saqueo de las vidas de la gente, las reaccionarias leyes de la sharia islámica, la privación de derechos económicos, políticos y culturales del pueblo, la represión, el encarcelamiento y la ejecución, la oposición a la libertad de pensamiento y la ciencia, la opresión nacional y la misoginia, y la destrucción del medio ambiente, y ahora es detestado por la mayoría absoluta del pueblo iraní; en otras palabras, ¡su “legitimidad” es nula! Hoy en día, un sector minoritario del pueblo arriesga su vida para acabar con este régimen. Es necesario ampliar estas filas y someter a la República Islámica al asedio total del pueblo. Pero este levantamiento camina por la cuerda floja. Porque sabe lo que no quiere, pero “lo que queremos y cómo lo conseguiremos” es peligrosamente confuso y ambiguo en la mente de la gente. ¿Se impondrá otro régimen monstruoso sobre el cuerpo maltrecho del pueblo en su lugar? O bien, con la creciente conciencia social de lo que es una verdadera revolución, la tarea de derrocar a la República Islámica allanará el camino para una auténtica revolución, sustituyendo este régimen no por otro opresivo y explotador, sino por una nueva república socialista. El derrocamiento de la República Islámica es una tarea inmediata, pero la respuesta a este desafío es aún más vital.
Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta)
