Con respecto a la dirección de Bob Avakian, el líder revolucionario y arquitecto del nuevo comunismo.

Existe este liderazgo único y realmente sin precedentes para las personas —incluyendo (aunque no solo) para los más duramente oprimidos—, mientras que son demasiados los que ni siquiera saben que existe, y entre los que sí saben, son demasiados los que hacen caso omiso, o lo rechazan o lo calumnian. ¡Vaya desperdicio!

Con esto, sale la cuestión específica de “un líder blanco (y masculino… cis… etcétera, ad náuseam)”: En lo fundamental, esto se trata de emancipador(es) de la humanidad vs lo que es en última (o quizás no tan última) instancia el nacionalismo estrecho —y fundamentalmente burgués— (o el feminismo burgués estrecho, etc.). Negar/rechazar esta dirección por razones de “identidad” implica, en esencia, aspirar a algo distinto y mucho menos de una revolución real y la emancipación real —de toda la humanidad— con la abolición de toda opresión y explotación, en todas partes. Se reduce en última (o quizás no tan última) instancia a querer “tu lugar y tu tajada” dentro de este mundo tal y como es, dominado como está por este sistema del capitalismo-imperialismo y específicamente con el parasitismo imperialista de Estados Unidos, con los ultrajes y el sufrimiento tan reales y tan terribles los que esto impone — en un momento en que algo mucho más inspirado y liberador se ha vuelto posible (no garantizado, ni “fácil”, sino posible), y existe un liderazgo sin precedentes para esto.

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