RefuseFascism.org | 2 de marzo de 2026
Nota de los editores de Revcom.us: Esta declaración fue emitida por Refuse Fascism [Rechazar el Fascismo] el 28 de febrero, y la reproducimos aquí. [La traducción al español es de comrev.co]
Donald Trump, junto con Israel, ha iniciado una guerra asesina, ilegítima e ilegal contra el país soberano de Irán, con el objetivo manifiesto de provocar un cambio de régimen. Se trata de una guerra de agresión no provocada, el crimen de guerra supremo, y debe parar ya.
Esta guerra no tiene nada que ver con “liberar al pueblo iraní”. Eso es una mentira empapada en sangre. Las bombas estadounidenses han matado a civiles, entre ellos decenas de muchachas y niñas, cuando un colegio fue alcanzado en la ciudad de Minab. El propio Trump ha pedido explícitamente un cambio de régimen.
Esta guerra es una maniobra gansteril imperialista de un régimen fascista que busca afianzar su control sobre Oriente Medio y reforzar su posición frente a potencias imperialistas rivales. Las vidas de millones de personas están siendo tratadas como prescindibles en una lucha de alto riesgo por la dominación mundial.
Este ataque estadounidense-israelí amenaza la vida de más de 90 millones de personas en Irán y aumenta drásticamente el peligro de una guerra mucho más amplia, una guerra que podría involucrar a otras potencias imperialistas y, a través de la mortífera “lógica” de la escalada, conducir a una catástrofe nuclear total.
No podemos permitir que un loco fascista mantenga su dedo en el gatillo nuclear ni un día más.
Seamos claros: no se debe apoyar al régimen represivo de Irán. Es un Estado reaccionario, teocrático y brutalmente patriarcal que ha oprimido brutalmente al pueblo iraní.
Pero los fascistas no son libertadores. Trump, que encabeza un régimen fascista cristiano patriarcal, no se preocupa por el pueblo de Irán ni por el de Oriente Medio. Actúa según lo que él considera los intereses del imperio estadounidense y espera que Estados Unidos imponga su dominio si sale victorioso.
Esta guerra también tiene otro propósito: le proporciona a Trump un pretexto para intensificar la represión en su país, aplastar el disentimiento, destrozar la ley y consolidar poderes aún mayores para su régimen fascista. Así es como gobierna el fascismo: mediante el terror en el extranjero, la represión en el país y la exigencia de que la gente se someta o sea aplastada.
El silencio y la pasividad con los que se están recibiendo estos atropellos dentro del país deben TERMINAR. El fascismo no avanza solo a través de la brutalidad desde arriba, sino también a través de la normalización y la acomodación desde abajo. Esperar, adaptarse o confiar en que las instituciones —o aquellos que nos dicen que “votemos y esperemos”— frenarán este régimen es una ilusión mortal.
El fascismo no es una amenaza inminente. Ya está aquí.
La única esperanza de la humanidad reside en que la gente decente de este país se una —de forma no violenta, pero con determinación y una resolución inquebrantable— para expulsar del poder al régimen fascista de Trump.
AHORA es el momento de hacer frente juntos a esta grave escalada en las calles con protestas y resistencia masivas y no violentas.
¡PAREN la GUERRA de EE.UU. contra IRÁN!
¡EL RÉGIMEN FASCISTA DE TRUMP DEBE CAER, YA!
Inundemos las calles con estas exigencias inseparables, cada día más fuertes y claras, hasta que se consigan.
En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista.

