Un mundo mejor es posible, y hay que luchar por él
ESTADOS UNIDOS FUERA DE VENEZUELA
¡QUE SE LARGUE TRUMP YA!
¡En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista!
Todo este sistema está podrido y ilegítimo. Necesitamos y Exigimos: ¡Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente!
revcom.us | 3 de enero de 2026
En una conferencia de prensa escandalosa, sin precedentes y fascista, Trump declaró que Estados Unidos “va a gobernar” la nación soberana de Venezuela. Esto ocurrió horas después de que Estados Unidos enviara a sus militares en plena noche para secuestrar al presidente venezolano Nicolás Maduro. Estados Unidos cortó el suministro eléctrico en algunas zonas de la capital venezolana, Caracas, y bombardeó dos bases militares, un puerto naval y un aeropuerto.
| Participen en una conversación por Zoom sobre las acciones del régimen fascista de Trump contra Venezuela (jueves 8 de enero de 2026, 16:00 hora del Este) |
El hampón fascista criminal Trump está reclamando el “derecho” a tomar el control de un país independiente de 30 millones de habitantes, ¡quizás durante años! Dijo que “durante un tiempo, las personas que están justo detrás de mí serán quienes lo gobiernen”. Las personas que estaban detrás de él eran los fascistas aduladores Marco Rubio, el general Dan Caine y el demente fascista cristiano de la Edad Media Pete Hegseth.
Tres puntos sobre por qué esto está sucediendo, y lo que las personas en Estados Unidos deben comprender y hacer urgentemente para detenerlo:
1. En una violación ilegal e ilegítima del derecho internacional y de la soberanía del pueblo venezolano, el fascista Trump dijo que Estados Unidos controlaría directamente a Venezuela, y que las empresas petroleras estadounidenses se harían con el control de los inmensos recursos naturales de Venezuela:
Como todos saben, el negocio petrolero en Venezuela ha sido un fracaso, un fracaso total durante mucho tiempo. No estaban extrayendo casi nada en comparación con lo que podrían haber extraído y lo que podría haber ocurrido. Vamos a hacer que nuestras muy grandes empresas petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura gravemente dañada, la infraestructura petrolera, y empiecen a generar ingresos para el país.
¿Quién carajos es Estados Unidos para invadir un país extranjero porque no “explota su propio petróleo” de la forma que Trump considera adecuada? Se trata de los gánsteres estadounidenses que intentan imponer por la fuerza la idea de que Estados Unidos tiene “derecho” a librar guerras, asesinar a civiles y violar el derecho internacional si lo considera conveniente para sus intereses imperialistas. Lo hacen basándose en mentiras fácilmente refutables sobre el contrabando de drogas o el robo del “petróleo de Estados Unidos”, ¡un petróleo que casualmente se encuentra bajo suelo venezolano! En cuanto a la idea de que “este es nuestro petróleo [es decir, el de Estados Unidos]”, lea aquí para comprender la forma gansteril en que Estados Unidos llegó a dominar la industria petrolera en Venezuela, lo que eso ha significado para el pueblo venezolano y por qué, de hecho, Estados Unidos NO tiene ningún derecho legítimo sobre este petróleo.
Además de violar el derecho internacional, ¡Trump está violando la legislación estadounidense al librar una guerra sin la supervisión del Congreso! Están tratando de legitimar crímenes de guerra porque “nosotros decimos que son legales”. Y llevan meses haciéndolo, ¡matando a más de 100 civiles en aguas internacionales sin el debido proceso!
El régimen fascista también está tomando medidas para aplastar toda protesta y disentimiento en su contra dentro de los Estados Unidos, tildando a los antifascistas de “terroristas internos”. Todos debemos estar atentos y preparados para oponernos a nuevos avances en la represión, ahora en el contexto de la guerra.
Como escribió hace meses el líder revolucionario Bob Avakian:
El fascismo de Trump es un régimen que despoja abierta y agresivamentelos derechos básicos y declara flagrantemente que no existe ningún estado de derecho ni debido proceso legal más allá de lo que él mismo dicta, y queel poder destructivo puro y duro es lo que tiene que regir en el escenario internacional, sin siquiera la pretensión de adherirse al derecho internacional ni preocuparse por la soberanía, o incluso el derecho de existir, de los pueblos y países menos poderosos.

Esta invasión de Venezuela supone un peligro extremo para la gente de Venezuela, América Latina y del mundo. Y plantea un duro desafío moral y político a quienes odian esto pero se mantienen al margen: ¿les parece bien vivir en un mundo —y beneficiarse de él— en el que Estados Unidos puede invadir abiertamente otros países porque lo considera beneficioso para sus intereses? ¿Les parece bien vivir —y, de nuevo, beneficiarse— de un mundo en el que Estados Unidos puede enviar a sus militares a asesinar y secuestrar a quienes se interponen en su camino?
Si no es así, ¿no tienen entonces la responsabilidad urgente y especial de ponerse de pie contra estos sangrientos crímenes de guerra que se están cometiendo en nuestro nombre?
2. Si bien Trump se centró en apoderarse ilegal y descaradamente de los recursos naturales de Venezuela, esta invasión va mucho más allá de las “ganancias petroleras”. Se trata de una intensificación cualitativa de la dominación y el control imperialista de todo un continente en un momento en que Estados Unidos está contendiendo por la dominación mundial con su principal rival imperialista, China. Especialmente ahora que Estados Unidos está tomando el control de los recursos de los que depende China, esta contienda supone un peligro extremo para los pueblos de la región y podría derivar en una espiral de guerra nuclear.
Durante más de 100 años, Estados Unidos ha dominado América Latina mediante invasiones, golpes de Estado, torturas y el apoyo a gobiernos títeres extremadamente represivos. Pero, como escribió revcom.us en un artículo sobre la Declaración de Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) del régimen de Trump, “Una estrategia para un Estados Unidos fascista que domina al planeta”:
Durante la última década, China ha incrementado significativamente su comercio, inversión y ayuda en Latinoamérica. Ha financiado proyectos de infraestructura, como carreteras, redes de telecomunicaciones, etc. Estados Unidos ahora pretende socavar, limitar y revertir esta situación. Como sostiene la NSS: “Estados Unidos debe tener preeminencia en el hemisferio occidental como condición para nuestra seguridad y prosperidad”.

Lea en español, o escuche en inglés, este importante mensaje de Bob Avakian.
Esta facción fascista de la clase dominante imperialista siente la necesidad de reforzar todo el hemisferio occidental —incluidos Canadá y Groenlandia— como “vecindario” de Estados Unidos, donde tienen un control militar y económico total. En esta rueda de prensa, Trump y Rubio amenazaron abiertamente a Cuba y Colombia para que se sometieran, o de lo contrario…
Estos fascistas están intentando lidiar con lo que consideran problemas existenciales para mantener a Estados Unidos como líder en un mundo de tremenda agitación y volatilidad. Esto forma parte de un programa fascista más amplio que consideran su última oportunidad para “rescatar su sistema”: gobernar mediante la violencia abierta y el terror, aplastar el disentimiento y destripar el estado de derecho, desatar la venganza de la supremacía blanca, llevar a cabo la limpieza étnica de los inmigrantes, esclavizar patriarcalmente a las mujeres, purgar a las personas LGBT de la vida pública, todo ello envuelto en la locura fascista cristiana y la beligerancia del “Estados Unidos ante todo”.
Estas medidas extremas han creado profundas divisiones dentro de las instituciones dominantes de este sistema y en toda la sociedad, y muchos consideran que lo que está haciendo el régimen de Trump destruirá a los Estados Unidos y su prestigio en el mundo. Pero, aunque se oponen a ello, es necesario compeler y preparar a estas fuerzas para expulsar del poder a este régimen, mediante la protesta no violenta sostenida de millones de personas, uniendo a todos los que se pueda unir detrás de la exigencia: ¡Que se largue el régimen fascista de Trump YA!
3. “Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así”. — Bob Avakian
Lo que este régimen está intentando es extremo, y aunque ellos han avanzado mucho en la instauración de un fascismo total, no lo tienen todo bajo control. Debido a los grandes cambios en un mundo de extrema volatilidad y agitación, y al desmoronamiento del tejido social tradicionalmente opresivo en Estados Unidos, los imperialistas ya no pueden gobernar como antes, de la forma que la gente ha sido condicionada a aceptar.
Esto ha llevado a lo que Bob Avakian ha reconocido como un momento poco común en el que la revolución se ha vuelto más posible, incluso en este poderoso país. La gente debería ir aquí y aquí para informarse al respecto.
Ya es el momento, con urgencia, de unirnos con otros. De activarnos para unir a todos los que se pueda unir para derrotar a este fascismo, para apoyar al pueblo de Venezuela y para organizarnos para una revolución real que acabe con el sistema que ha engendrado a este fascismo y a tantas otras atrocidades, incluido el peligro de la extinción humana mediante una guerra nuclear y catástrofe climática.
Como hemos dicho en la Declaración, Necesitamos y Exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente:
Una forma completamente diferente de vivir es posible: una manera completamente diferente de organizar la sociedad, con una radicalmente diferente base económica y sistema político, relaciones emancipadoras entre las personas y una cultura edificante — todo ello con la orientación de satisfacer las necesidades básicas y cumplir los intereses más elevados de las masas de personas.
Mientras el mundo pende de un hilo, eso es algo hacia lo que las personas necesitan elevar la vista, y en lo que deben participar para crear.


