Yeni Komunizm: ¡La religión y el chovinismo no pueden encubrir las ruinas de esta atrocidad!

¡La religión y el chovinismo no pueden encubrir las ruinas de esta atrocidad!

Yeni Komünizm | 12-feb-2023

Este artículo fue publicado en turco en el portal yenikomunizm.com. La traducción de este artículo al español es responsabilidad de comrev.co

Han pasado 6 días desde el terremoto, se han perdido miles de vidas y miles siguen bajo el derrumbe. Mientras la gente con medios relativos o familiares se alejan de las zonas afectadas por el sismo, miles de víctimas del terremoto o del Estado que no quieren dejar a sus familias bajo el derrumbe o que no tienen adónde ir luchan por sobrevivir tras la catástrofe con mucha hambre y frío, con medios casi nulos o con los medios que han conseguido gracias a la solidaridad de la población. Movilizarse para desenterrar a los atrapados bajo el derrumbe, atender a los heridos y luchar contra el hambre y el frío es, por llamarlo de alguna manera, una gran guerra. Esta guerra, ¡es una gran guerra contra la forma en que se organiza este sistema y su Estado asesino, contra las duras condiciones que ha creado!
Mientras la gente espera ayuda del Estado para retirar los escombros, salvar vidas, atender a los desamparados, los gobernantes de la clase dominante de este país y sus “pensadores” fundamentalistas religiosos hablan del “poder de Dios”, de que los muertos son “mártires” y hablan del destino. Estos fascistas turco-islamistas están haciendo lo que mejor saben hacer. Quieren encubrir las ruinas de esta atrocidad con el velo de la religión y el chovinismo. Para eso, en vez de enviar ayuda a la gente, envían 105 mil delegados religiosos.
Por otra parte, la gente no ha recibido casi ninguna ayuda necesaria, incluso una semana después del terremoto, y se da cuenta a costa de que lo que está viviendo que no es el destino, que no es “parte de un plan”, como dice Erdoğan. Por tanto, este velo religioso no puede cubrir las ruinas de tal masacre. Incluso alguna gente —personas que hasta ahora han sido fieles seguidores y defensores de este régimen— de los principales medios de comunicación que emiten desde la zona del terremoto para hacer que el Estado y sus gobernantes parezcan “poderosos” y “aceptables”, no quieren formar parte de semejante crimen y están expresando, a un nivel u otro, el sufrimiento del pueblo.
Al mismo tiempo, las clases dominantes están activando un fuerte chovinismo turco. Al subrayar que este país es “fuerte” y que esta nación es “superior” y “está hecha de un tejido especial”, intentan extinguir o al menos frenar la ira dirigida contra el sistema y sus gobernantes. Declaran “traidor” a cualquiera que diga la verdad, ya sea de las masas o revolucionario. [La estrella del rock] Haluk Levent y [su organización benéfica] Ahbap, que se movilizaron desde las primeras horas del terremoto y trabajaron mil veces mejor que el poder organizado del Estado, han sido blanco de los trolls a sueldo del régimen que difunden tonterías como que no trabajan “por la patria”, sino por su propia identidad de “artistas populares”. Sin embargo, muchos artistas, escritores e intelectuales que no tienen la misma forma de pensar han participado en el trabajo de Ahbap en la región día y noche desde las primeras horas del terremoto y han intentado responder al dolor y las heridas del pueblo. Aunque lo que intentan es ayudar al pueblo, se les tacha de “traidores” o “interesados”.
El chovinismo turco no se limita a esto. Este país se fundó sobre el genocidio de los armenios, la emigración forzada y las masacres de la minoría griega, el exterminio sistemático, la negación y las masacres de la nación kurda, y el chovinismo turco, ya sea islamista o kemalista, es la “argamasa de la unidad” de las clases dominantes. Esta es una verdad básica y simple. Sin embargo, la minoría árabe que vive en el norte de Kurdistán siempre ha sido el blanco de las clases dominantes. Durante décadas, la historia oficial de este país ha difundido la enemistad con los árabes en la sociedad mostrando a los “traidores árabes” como una razón importante de la caída del Imperio Otomano. Especialmente la migración de casi 6 millones de sirios a Turquía/Kurdistán del Norte en 2011 con el impacto de la guerra en Siria avivó la enemistad hacia los árabes con la hostilidad hacia los inmigrantes. Inmediatamente después del terremoto, los árabes que viven en la región y son tan víctimas del terremoto como cualquier otro pueblo, especialmente los árabes sirios, empezaron a ser blanco de ataques y fueron declarados saqueadores. Hay dos razones para este ataque reaccionario; la primera es el hecho de que el chovinismo turco tiene una influencia muy fuerte en la sociedad. La segunda razón es que el régimen dirigió la ira surgida tras el terremoto hacia los árabes. El régimen inyecta así el chovinismo de que los turcos son “nobles” y leales al “Estado y al orden” en cualquier circunstancia, mientras que los saqueadores y los rebeldes “no pueden ser turcos” y “son traidores”, y sataniza a los árabes, especialmente a los sirios. En esta campaña participan también los llamados opositores al régimen, los fascistas turcos.
La inmensa mayoría de lo que el régimen denomina “saqueos” son de productos de primera necesidad que las víctimas del terremoto y del Estado tomaron de los mercados y edificios que aún no se han derrumbado para poder sobrevivir. No hay nada más natural que la gente —sean turcos, kurdos o árabes— quiera mantener con vida a sus familias y protegerlas tras la atrocidad. El hecho de que este sistema sea incapaz tras las catástrofes naturales y genere horror tras horror no puede ocultarse con los intentos de linchamiento contra la población árabe y los migrantes sirios. Pero el régimen y sus defensores sobre el terreno, su ejército de trolls a sueldo en las redes sociales, quieren crear una historia de “heroísmo” mostrando imágenes de torturas a migrantes. Vomitan el veneno chovinista de que el “Gran Turco” incluso en las condiciones más duras “protege la patria”.
Como hemos dicho antes, el islamismo y el chovinismo turco, como dos ideologías venenosas, han realizado tal combinación bajo este régimen que ha descendido sobre la sociedad como una pesadilla. La más mínima objeción de la sociedad es acusada de ir contra “la religión y la patria” y reprimida. Y el régimen no renunciará a lo que mejor sabe hacer: ¡el fascismo turco-islamista! Si lo abandona, su razón de ser desaparecerá y puede perderlo todo.
A pesar de todos los fuertes y venenosos ataques religiosos y chovinistas del régimen, una parte importante de la gente de la región, incluidas las masas que han estado bajo esta influencia política, son capaces de ver las capas más profundas de la verdad, aunque no sean conscientes del funcionamiento de este sistema y de la absoluta inutilidad de los sufrimientos que estamos padeciendo y de la aguda y urgente necesidad que tiene la humanidad de una revolución y del nuevo comunismo; ¡este régimen los ha dejado morir en la desesperación! Por eso la religión y el chovinismo, el mayor arsenal de este régimen, ¡no bastarán para tapar las ruinas de estas atrocidades!
Todos estos grandes sufrimientos de la humanidad y demás seres vivos nos muestran una y otra vez la simple verdad de que ¡NECESITAMOS LA REVOLUCIÓN, Y NADA MENOS! ¡Cuánto tiempo dejaremos que nuestras vidas mueran bajo las ruinas, en el frío y la desesperación! ¡Hasta cuándo nos imploraremos durante días por una manta y escucharemos las tonterías de que lo que estamos viviendo “forma parte de un plan del destino”! ¡Aprendamos para que de este desastre pueda salir algo bueno! Sí, vayamos al pueblo y movilicémonos para curar sus heridas inmediatas. Y sí, ¡pongamos hoy en el mapa la necesidad más básica y urgente de este mundo, REVOLUCIÓN! Es la única manera de evitar este y otros muchos sufrimientos, ¡nada menos!