2 de febrero de 2026
De una lectora de Comrev.co:
La escritora Laura Restrepo, el novelista Giuseppe Caputo y la activista Mikaelah Drullard fueron invitados al Hay Festival en Cartagena, pero al enterarse de que a este evento cultural también se invitó a María Corina Machado, decidieron cancelar su participación como forma de protesta. La jurista, experta en racismo y activista Mireille Fanon, sí asistió al festival, pero en lugar de dar su charla según lo programado, leyó un manifiesto y se marchó, dejando constancia de que lo hacía en protesta por la invitación a Machado a este mismo festival.

María Corina Machado, es una ex-diputada ultraderechista y la más notoria líder de “la oposición” venezolana. Machado ganó el premio Nobel de Paz, y en una muestra de arrodillamiento sin par, decidió “regalarle” la medalla del premio a Trump, en sus palabras como “un reconocimiento por su compromiso único con nuestra libertad”. Como dijo Laura Restrepo, Machado es una “activa partidaria de la intervención militar de Estados Unidos en América Latina”, y que además ha expresado un incondicional apoyo a Netanyahu y al genocidio de EEUU/Israel contra los palestinos.
Con una retorcida lógica binaria, algunos señalaron el gesto de Fanon (y las protestas) como un apoyo a Maduro, pero como ella claramente señaló: “no se trata de apoyar a Maduro sino de apoyar al pueblo venezolano que pelea por su soberanía y su autodeterminación”. Ante las protestas, en un comunicado los organizadores del Hay Festival manifestaron que la invitación a Machado era con miras a propiciar “el diálogo abierto, plural y constructivo” para “abordar realidades complejas” y con el objetivo de “defender el libre intercambio de ideas y la libertad de expresión”. ¿Diálogo abierto, plural y constructivo?, ¿libre intercambio de ideas y libertad de expresión? Defender abiertamente la comisión de un genocidio contra el pueblo palestino, celebrando las “acciones decisivas durante la guerra y los logros de Israel” como lo hizo Machado, ¿es ese el diálogo abierto, plural y constructivo al que se refieren los organizadores? ¿A la “libertad de expresión” de quienes promueven el genocidio, los crímenes contra el derecho internacional y el “derecho” de los imperialistas a atacar países a su antojo? Como correctamente afirmó Laura Restrepo, “No se le puede dar tarima y facilitar audiencia a quien, como la señora Machado, promueve posturas y actividades a favor del sometimiento de nuestros pueblos y contra la soberanía de nuestros países. Con la intervención imperialista no se discute, sino que se la rechaza sin miramientos”.
Acudir a la “libertad de expresión” para justificar la invitación a María Corina Machado al Hay Festival en Cartagena es un despropósito que solo sirve para legitimar el fascismo del régimen de Trump y los crímenes que comenten Estados Unidos e Israel en Palestina y en otras partes del mundo. El fascismo tritura violentamente la vida de la gente y ataca con saña la posibilidad misma de conocer la realidad, es profundamente antiintelectual. A alguien como Machado para nada le interesa “el libre intercambio de ideas” ni la búsqueda de la verdad. Esto es básico, como lo es que los imperialistas son el problema y no la solución. Por esto es de aplaudir el rechazo por parte de estos intelectuales a la presencia de Machado en el Hay Festival. Necesitamos muchas más de estas valientes y firmes actitudes contra la “normalización” del genocidio, las agresiones imperialistas y el fascismo.

