En la madrugada de hoy, Estados Unidos lanzó un asalto “a gran escala” contra Venezuela, con ataques aéreos contra varios objetivos militares y civiles en Caracas, la capital venezolana, así como en los Estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Así mismo, Trump anunció a través de una publicación en redes sociales que Estados Unidos “capturó” al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro junto a su esposa, y que son trasladados (en el buque USS Iwo Jima) hacia EE. UU. La fascista Fiscal General de Estados Unidos, Pamela Bondi anunció que fueron presentados cargos contra Maduro para que éste sea juzgado en una corte de Nueva York.
Estados Unidos no tiene ningún derecho de pasarse por la faja la ley internacional, bombardear un país y secuestrar al presidente, como si fuera el “policía del mundo”. Que el régimen de Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, no represente nada positivo para el pueblo venezolano no hace que una invasión imperialista estadounidense sea legítima o que represente algo “bueno”.
Esta agresión de Estados Unidos contra Venezuela es criminal y es una seria demostración del serio peligro que representa para el mundo Estados Unidos, especialmente ahora bajo un régimen fascista como el de Trump: tiene lugar tras meses de bombardeos ilegales y ejecuciones extrajudiciales en serie en aguas del Caribe y del Pacífico, luego de unos recientes ataques estadounidenses en Nigeria y de abiertas amenazas de lanzar nuevos ataques contra la reaccionaria República Islámica de Irán. Esta invasión contra Venezuela es una muestra no solo del carácter imperialista de Estados Unidos, sino del carácter fascista del régimen que hoy lo gobierna, y es un paso más en la consolidación de un bloque militar, económico y político fascista en América Latina que sea fiel vasallo de los intereses de Estados Unidos.
Urge oponerse enérgicamente a esta invasión imperialista y a todas las movidas imperialistas de Estados Unidos. Es repugnante y criminal cómo sectores de la derecha, tanto dentro de Colombia (incluyendo directamente a Uribe, Duque y Pastrana) como en América Latina (los fascistoides presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Ecuador, Daniel Noboa) están llamando a celebrar esta invasión como una “intervención humanitaria” o incluso, como señalara el expresidente Uribe un acto de “legítima (auto) defensa” por parte de Estados Unidos. Esta posición lamezuelas y pro “subyugación nacional” debe ser condenada y confrontada. Y aunque es comprensible el descontento de un amplio sector de venezolanos respecto al régimen de Maduro, sus deseos de cambio están siendo utilizados como instrumento para justificar la criminal agresión estadounidense y para instaurar un régimen leal al Estados Unidos de Trump, con el horror que eso también significa para la inmensa mayoría.
Es necesario organizar la más amplia, profunda y decidida lucha antiimperialista, “necesitamos desarrollar un movimiento que se oponga a cualquier agresión de Estados Unidos contra Venezuela, Colombia o cualquier país, y hacer esto sin tomar partido por los intereses imperialistas de ninguna otra de las potencias imperialistas en contienda, sino oponiéndonos al sistema imperialista de conjunto. Para poder forjar tal movimiento no debemos ‘prescindir de lo que nos separa’, debemos forcejar con un correcto método y espíritu acerca de las diferencias en los puntos de vista y programas, para que cada vez más gente pueda ser más consciente e identifique programas que sólo pueden conducir de catástrofe en catástrofe de los que tienen como objetivo un futuro totalmente diferente”.
Es necesario que amplios sectores del pueblo en Colombia y otras partes del mundo se movilicen ahora mismo condenando esta agresión imperialista contra Venezuela. Debemos movilizar una poderosa fuerza que se oponga a los planes de los imperialistas estadounidenses de consolidar a América Latina como su patio trasero leal al fascismo trumpista. “Es el momento para que le entremos a esa inspiradora lucha que nos permita unirnos en combatir los crímenes en marcha, y contra el sistema que los causa, el sistema capitalista imperialista”.
¡FUERA ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA!
¡LOS IMPERIALISTAS NO SON LA SOLUCIÓN, SON EL PROBLEMA!
¡EN NOMBRE DE LA HUMANIDAD, NOS NEGAMOS A ACEPTAR UN ESTADOS UNIDOS FASCISTA!
¡TODO ESTE SISTEMA ESTÁ PODRIDO E ILEGÍTIMO: NECESITAMOS Y EXIGIMOS UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE!
¡¡¡QUE SE LARGUE TRUMP YA!!!
Grupo Comunista Revolucionario, Colombia | 3 de enero de 2026
